Características de un cristiano

En el libro de los Hechos podemos leer que a "los discípulos de Jesús se les llamó cristianos" (11:26) Y el mismo Dios, por medio de su profeta Isaías, nos dice que a "todos los llamados de mi nombre, para gloria mía los he creado, los forme y los hice" (Isaías 43:7) La mayoría de las personas no saben lo que es un cristiano, ni como pueden convertirse en cristianos. Confían en las obras religiosas y en las buenas intenciones, dependiendo de sus propios sentimientos de la carne.

Dios dice que un cristiano es alguien que ha nacido de nuevo. Lo que convierte a un hijo de desobediencia en un hijo de Dios es la Fe en la obra que Cristo consumo en la cruz. El apóstol Juan usa la frase "nacido de Dios" siete veces en su 1ª epístola, y describe las características del nacimiento de los creyentes:

I.- PRACTICAN LA JUSTICIA. (versos 2:29) "si sabemos que él es justo, sabed también que todo aquel que hace justicia es nacido de Dios" El nuevo nacimiento se manifiesta por sus frutos. Jesús dice que "por el fruto se conoce el árbol" (Mateo 7:18) Los que hemos recibido la naturaleza de Dios mediante el nuevo nacimiento, producimos las obras de Dios, y estas manifiestan los que son de Dios y los que no lo son, aunque tenga el nombre de cristianos.

II.- NO PRACTICAN EL PECADO. "Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él, y no puede pecar porque es nacido de Dios" (Verso 3:9) La condición de hijos da como resultado una nueva naturaleza en el creyente. Dios no deshace ni erradica la vieja naturaleza, más bien implante una nueva naturaleza, que da al creyente un deseo por las cosas espirituales.

Esta nueve naturaleza no puede pecar, no puede tener el habito de pecar. En la lucha contra el pecado se manifiestan quienes realmente "son nacidos de Dios". Para un cristiano, pecar supone ver al Hijo de Dios, a quien ama, en los atroces sufrimientos del calvario, y nada puede producirle mayor angustia. En cada pecado cometido voluntariamente, estamos de acuerdo con aquellos que deseaban la muerte de Cristo.

III.- AMAN A OTROS CRISTIANOS. "Amados, amémonos unos a otros, porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama es nacido de Dios, y conoce a Dios" (Verso 4:7) El mundo realmente no cree que Dios es amor. Miran los terribles estragos del pecado en el mundo y dicen ¿cómo puede un Dios de amor permitir que ocurran estas cosas? Pero un cristiano no dudará nunca del amor de Dios, porque él sabe que Dios lo demostró en la cruz, ofreciendo al mundo lo mejor que tenía, y lo hizo por amor, solo por amor (Juan 3:16)

Cristo murió para que nosotros pudiéramos vivir "por medio de él" (2ª Corintios 5:15) y para que pudiéramos vivir con él (1ª Tesalonicenses 5:9-10) La lógica es clara, si Dios nos amó, nosotros también debemos amarnos los unos a los otros. Debemos amarnos los unos a los otros en la misma medida y manera que Dios nos amó.

La cruz es un signo de adicción, reconcilia a los pecadores con Dios y a las personas entre sí. Cuando dos cristianos no se aman, han apartado sus ojos de la cruz, porque es solo mirando a la cruz que podemos interpretar al amor de Dios.

IV.- VENCEN AL MUNDO. "Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo" (Versos 5:4) El mundo como planeta es bueno, es obra de Dios y revela su poder, su sabiduría y su bondad. Pero como esfera moral es una humanidad caída, y por lo tanto, es mala. Las características del mundo son la impiedad y la concupiscencia. 

Desde que el hombre cayó, el mundo ha excluido a Dios de sus planes, cada individuo hace de su propio yo un dios, y con objeto de complacer a ese dios, sigue toda clase de codicias, por pecaminosas que sean estas. Por eso el mundo esta plagado de blasfemias, odio, robos, violencia, engaños, inmoralidad e injusticias. Y es por esto, que Juan escribiera a los "nacidos de nuevo", "no améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él; porque todo lo que está en el mundo, la concupiscencia de los ojos, de la carne y la soberbia de la vida, no es el Padre, sino del mundo" (1ª Juan 2:15-16)

Esta clase de enemigo del cristiano no es cosa fácil de vencer a menos que estemos revestidos de toda la armadura de Dios. Un cristiano es aquel que ha nacido de Dios, y todo lo que es nacido de Dios vence al mundo. Y nunca un nacido de Dios tendrá amistad con el mundo que mató a Cristo, sino que crucificará al mundo tal como el mundo le crucifica a él (Galatas 6:14)

V.- SE GUARDAN DE SATANÁS. "Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios no practica el pecado, pues aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca" (1ª Juan 5:18) Dios se ha comprometido con sus hijos a cuidarlos para que Satanás no los toque, pero esto será a cambio de que los nacidos de Dios no se pongan a jugar con Satanás, y esto es lo que hacemos cuando practicamos el pecado.

Satanás es un engañador, un maquinador y un cazador muy hábil. Conoce nuestros puntos débiles y se nos presenta astutamente disfrazado de ángel de luz, y así como engaño a Eva en el paraíso, tratará de seducirnos y engañarnos haciéndonos creer que el pecado es bueno y deleitoso. Dios nos guarda de Satanás, pero nosotros hemos de resistirlo en sus insinuaciones y ofrecimientos de felicidad para esta vida de tierra y para la tierra.

Hacer negocios con Satanás es sentar plaza de necios, ya que de seguros seremos engañados. Satanás nos odia para destrucción, y solo desea nuestro mal en todo tiempo. Cristo no dejará que las puertas del infierno prevalezcan sobre los nacidos de nuevo, a cambio de que estos no hagan alianzas con el enemigo. Si seguimos en la práctica del pecado, Dios nos dejará que vivamos en los deleites ofrecidos por el diablo, y en vez de tener victorias en nuestras vidas, seguiremos cosechando derrotas tras derrotas.

Estas son las características de un cristiano, y en la práctica de estas enseñanzas seremos lo que decimos que somos. 

MANUEL SALVADOR.
Predicador de la Iglesia de Cristo en Sevilla

 
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