Volver Página anterior

MIS DÍAS

Salmo 39:4

 

No te pares, mi reloj,

No dejes tu sonar

Recordándome el valor

Que me trae tu tic-tac.

Cada segundo que pasa

Me acercas al tiempo final.

 

No te pares mi reloj,

No me dejes de contar

Que los días de mi vida

Como la niebla se van.

Sigue contando mis horas

Con tu rápido tic-tac.

 

No te pares mi reloj,

Que es tu misión nada mas.

Recordándome en tu marcha

Que como vienes te vas.

Que mi tiempo son segundos,

Y que debo recordar,

Que soy viajero en el mundo,

Estación de vanidad.

 

No te pares mi reloj,

No me dejes de avisar,

Que viene el tren de la noche

Y hacia lo eterno volar.

 

No te pares mi reloj,

Enséñame a caminar,

Escuchando tus avisos

En tu discreto tic-tac,

Para que esté preparado

A tu campana final.

 

Relojero de mi tiempo,

Enséñame en tu tic-tac,

Que está en tus manos mis días

De aquí a tu eternidad.

¡Mi Divino Relojero

En tu tiempo quiero entrar!

MANUEL SALVADOR

Enero 2002

Publicado en boletín Interior "Testimonio" nº 307

Volver Página anterior

 
Copyright © 2002, Iglesia de Cristo de Sevilla