¡GEMIDOS ETERNOS!
Al viento escuché decir
Que Dios estaba gimiendo
Y que en suspiros de almas
Desde los tiempos eternos
Su corazón dolorido
por el hombre esta sufriendo,
Al viento escuche decir
que es muy triste su lamento.
Invisible mensajero
que vienes de sus adentros
Para decirme que escuche
El suspirar de su pecho,
Que fui yo el primer gemido
Cuando sus manos me hicieron,
¡Oh gemidos de mi dueño!
Paloma de lo infinito
Que de su gracia voló
Y cruzando los espacios
A mi barro descendió,
Para unirse a mis gemidos
Compartiendo mi dolor
Y desgarrando su cuerpo
Desde el madero clamó.
Al viento escuché decir,
Que Dios estaba llorando
Y que el agua de sus ojos
Es llanto de nuestro llanto,
Que el gemir de nuestra fuente
De su pecho está brotando,
De aquel eco de los siglos
Que a mi cruz vive abrazado
Al viento escuché decir
Lo que la noche cubrió
Cuando aquel gemido eterno
Salió de su corazón,
Y junto a mi sepultura
Al verme muerto lloró,
Al viento escuché decir,
Es gemido del amor,
Que el amor no es otra cosa,
Que llanto del corazón.
MANUEL SALVADOR
Publicado en boletín Interior "Testimonio" nº 298
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