De las gIorias del Mesías,
Aquellos santos varones,
Anunciaban del misterio que el cielo revelaría,
De aquellos siglos y siglos, de aquella gloria escondida,
Se anunció a los mortales que a la tierra descendía
Humillándose a lo sumo conforme a las profecías.
Aquel niño del pesebre que la tierra recibía,
Era pequeña semilla que todo lo llenaría,
Ángeles anunciaron con gran gozo y alegría,
De Dios buena voluntad a la humanidad perdida.
Sobre el pesebre la luz,
La sombra sobre María,
Calladamente medita en las cosas recibidas,
Sabe que Aquel que en su seno de carne se revestía,
Es bendito Hijo eterno que para la cruz nacía,
Y aquel corderito manso que en la cunita dormía,
Emanuel Dios con vosotros que a redimirnos venía.
Duerme pequeño lucero,
Siendo tu la Estrella guía entre las bestias pastando,
Maná Divino caía,
Duerme al calor de pañales, de aquella virgen judía,
Rodeada de la gracia siendo por Dios escogida,
Todos pueden acercarse al niño en la noche fría.
Callad, callad, que pase la noche
Dejad que ya viene el día
Que la luz de la mañana ya nos trae la alegría
Dejad que pase la noche,
Que la cruz ya esta vacía,
Que la muerte la ha cambiado
Para siempre en alegría.
Manuel Salvador Chacón
Navidad 1999
Publicado en boletin Interior "Testimonio" nº 263