Sumergido fui con El
Y enterrado para muerte
Mi pecado le entregué
Para morir juntamente
Y vivir también por El
Convirtiendo así mi vida
En un hermoso vergel.
Aguas del divino pozo
Símbolo maravilloso
De su santa redención
Donde quedamos unidos
A su gran obra de amor
Aguas de mi sepultura
Que el cielo nuevo me abrió.
Aguas que fueron de muerte,
Ahora de resurrección
Para andar en vida nueva
Con Jesús mi salvador
Y cuando El se manifieste
Vida gloriosa tendré
Aguas que fueron de muerte
Ahora de vida son
Porque en ellas se ha cumplido
Santa justicia de Dios.
En las aguas del bautismo
Con Jesús mi redentor,
Fui plantado en semejanza
De muerte y resurrección.
Yo soy nueva criatura
Mis obras ya nuevas son
Las cosas viejas pasaron
Y ahora para ser luz en el mundo
Es que Cristo me salvó.
Aguas maravillosas
De santa concentración
De las tres santas personas
Que miran con santo amor
El Espíritu desciende,
Se oye la voz de Dios
Y el Hijo lleva en sus manos
Al redimido pecador
Al que recibe diciendo
Por hijo te acepto yo.
Manuel Salvador.
Bautismos dia 18 de abril de 1999
Publicado en boletín Interior "Testimonio" nº 249
Volver Página anterior