¡Amor, luminoso rayo
que puso el orden del caos
en la negra noche!
Belleza inexplicable,
misterio que habita
en este vaso que se
quiebra y que es de barro.
Amor, palabra mágica
que hace música en esta
alma, que de ti fué suspiro,
sentimiento que no es
materia pero que la
mueve al mismo tiempo,
¡Oh amor, que triste es vivir y no tenerte,
pasar cerca de ti sin conocerte!
Nací de tí amor,
tu eres mi fuente,
fuiste la matriz la vida misma
de donde me tomaste.
¡Amor, amor, bello misterio
que me envuelves,
dulces desvelos de mis noches,
suspiros que acarician tus alas de plata,
déjame que vuele,
déjame que vaya hasta el valle
de la luz donde irradias!
Amor, eres la razón,
la causa de ser quien soy,
eres la fuerza que me mueve,
eres mi deseo mas ferviente,
mi noche y mi sol hasta tenerte,
eres mi suspiro y mis lagrimas,
mi día y mi noche, amor, amor
¡Qué triste es la vida sin tenerte!
Ayer es mañana,
pasado es presente,
amarte futuro,
vivir es tenerte,
vivir esta vida y no conocerte
es haber nacido sin existencia,
es haber vivido en la muerte.
¡Oh amor, luz que dió
sentido a esta vida,
abrázame para sentirme vivo,
Búscame y hazme tuyo,
Porque sino te encuentro
De desearte y suspirar me muero!
¡Llévame en alas eternas de amor tuyo
de donde he salido!
¡Ay amor, envuélveme en tu aliento,
y déjame tenerte,
Porque salí de ti,
y a ti quiero volverme!
¡Ámame amor porque me muero por tenerte!
Manuel Salvador
Publicado en boletín Interior "Testimonio" nº 222