Volver Página anterior

UN CLAMOR

colores4.jpg (1081 bytes)

Tu llegaste a mi después de un clamor
Grande era mi angustia
Terrible dolor
Agarrándome a todo
Aun mayor era mi desesperación.

 

En mi alma soledad
En mi mente confusión
En mi corazón un pesar
Tristeza y dolor.

 

¡Salió de mi alma un grito!
¡Salió un clamor!
A ese Dios invisible
Del cual ignoraba yo.

 

 

¡Que Dios mas grande!
¡Que ciego estaba yo!
¡Cuanta misericordia!
¡Cuanto amor!

 

¡Bendito sea El siempre
Porque en su misericordia
De mi se acordó!

 

PEDRO ARMARIO.
Miembro Iglesia de Cristo de Sevilla
Publicado en boletin Interior "Testimonio" nº 244
Copyright © 1999, Iglesia de Cristo de Sevilla
              Volver Página anterior