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DOMINGO  6  de Marzo de 2005 - Nº 375

AHORA LO ENTIENDO...

Siendo niño pertenecí al movimiento Scout.  Ahí nos enseñaban, entre otras cosas, la importancia de la «Buena Acción» que consistía en realizar todos los días actos generosos y nobles, como recoger algún papel en la calle y tirarlo en la papelera, ayudar en la casa a lavar platos, cuidar la fauna y la flora, ayudar a alguna persona anciana o impedida a cruzar la calle, etc. Me gustaba mucho cumplir esas tareas. 

 Un día caminaba por una calle y vi a un perro tirado en plena vía sin poder moverse. Estaba herido, un coche lo había atropellado y tenía rotas las dos patas traseras, los vehículos le pasaban muy de cerca y mi temor era que lo mataran porque era imposible que él solo pudiera levantarse. 

 Vi allí una gran oportunidad para hacer la «Buena Acción» y como buen Scout detuve el tráfico, me dispuse a rescatar al perro herido y ponerlo a salvo para entablillarle las patas. Yo nunca había entablillado a nadie pero el «Manual Scout» decía cómo hacerlo. Con mucho amor y entrega me acerqué, lo agarré pero me clavó los dientes en las manos. Inmediatamente me llevaron al hospital y me pusieron la inyección contra la rabia.

 Durante mucho tiempo no entendí por qué el perro me había mordido si yo sólo quería salvarlo y no hacerle daño, no sé que pasó y no me lo pude explicar. Yo quería ser su amigo, es más, pensaba curarlo, bañarlo, dejarlo para mí y cuidarlo mucho. Esta fue la primera decepción que sufrí por intentar hacer el bien, no lo comprendí. Que alguien haga daño al que lo maltrata es tolerable, pero que trate mal a quien lo quiera ayudar no es aceptable. 

 Pasaron muchos años hasta que vi claro que el perro no me mordió, quien me mordió fue su herida; ahora si lo entiendo perfectamente. 

 Cuando alguien está mal, no tiene paz, está herido del alma y si recibe amor o buen trato: ¡Muerde! Pero él no hunde sus dientes, es su herida la que los clava.

 Comprende el malestar de las personas que te rodean. Cuando alguien te grita, te ofende, te critica o te hace daño no lo hace porque te quiere mal sino porque está herido, está herido del alma, se siente mal o algo malo está pasando por su vida. No te defiendas ni lo critiques, mas bien compréndelo, acéptalo y ayúdalo.

Ahora lo entiendo.

Ricardo Bulmez

 

  SE APLAZÓ EL VIAJE

El viaje que una gran parte de la iglesia iba a realizar hacia Aroche tuvo que suspenderse debido al mal tiempo. Si Dios quiere se realizará el próximo dia 2 de Mayo.

 

   ORACIONES

 Debemos seguir orando por todos los hermanos enfermos de nuestra Iglesia y sobre todo por nuestros hermanos Antonio Gil y Francisco Naranjo para que Dios los restablezca completamente.

No debemos olvidar tampoco a nuestro hermano Manuel Salvador el cual se encuentra nuevamente mal de salud. El necesita de nuestras oraciones. Son muchos los años que ha vivido y vive dedicado a cada uno de nosotros y amándonos con todo su corazón. ¿Nos acordamos de el algún dia de la semana al menos para orar por el, por todos los enfermos y por todas las necesidades de nuestra iglesia? Decir que amamos a los hermanos es fácil pero amarlo de verdad y con el corazón para toda la vida se esta convirtiendo en casi una misión imposible y así muy difícilmente Dios escuchará ninguna de nuestras peticiones.

También nuestro hermano pastor Antonio Cruz lo ha pasado bastante mal con la garganta. Gracias a Dios esta ya recuperado.


Un hombre que tenía un grave problema de miopía se consideraba un experto en evaluación de arte. Un día visitó un museo con algunos amigos. Se le olvidaron las gafas en su casa y no podía ver los cuadros con claridad, pero eso no lo detuvo de dar sus fuertes opiniones.

Tan pronto entraron en la galería, comenzó a criticar las diferentes pinturas. Al detenerse ante lo que pensaba era un retrato de cuerpo entero, empezó a criticarlo. Con aire de superioridad dijo: "El marco es completamente inadecuado para el cuadro. El hombre está vestido en una forma muy ordinaria y andrajosa. En realidad, el artista cometió un error imperdonable al seleccionar un sujeto tan vulgar y sucio para su retrato. Es una falta de respeto".

 El hombre siguió su parloteo sin parar hasta que su esposa logró llegar hasta él entre la multitud y lo apartó discretamente para decirle en voz baja:

Querido, - ¡¡¡Estás mirando un espejo!!!


Callar las cualidades propias es humildad.

 

Callar las buenas obras del prójimo es envidia.

 

Callar para no herir la susceptibilidad es delicadeza.

 

Callar los defectos propios es prudencia.

 

Callar los defectos ajenos es caridad.

 

Callar las palabras inútiles es sabiduría.

 

Callar para escuchar es educación.

 

Callar a tiempo es discernimiento.

 

Callar junto al que sufre es solidaridad.

 

Callar cuando se ha de hablar es cobardía.

 

Callar ante el fuerte es sometimiento.

 

Callar ante el débil es magnanimidad.

 

Callar ante una injusticia es complicidad.

 

Callar cuando te humillan es andar en la verdad

 

Callar en los momentos de dolor es virtud

 

Callar ante la injuria es fortaleza.

 

Callar para mejor amar es santidad.

 

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