Cabecera "Testimonio"

http://www.idcsevilla.org

DOMINGO  22  de Febrero de 2004 - Nº 354

LO MAS IMPORTANTE

Vivimos en una época en donde se ha olvidado lo más importante. Creo que nosotros mismos lo hemos hecho también: le dimos la vuelta a la tortilla y la dejamos del lado equivocado.

Hemos destacado tantas veces la importancia de la victoria, el premio, la posición, etc.… que ahora todos buscan exclusivamente eso. ¡Ganar! Sin importar quien pueda quedar en el camino, lo importante es llegar a la cima, a la gloria.

Dios nos ha hecho de una manera muy diferente, lo más importante no es lo que conseguimos, sino lo que somos. Lo que tiene trascendencia, no es lo que tenemos, sino nuestra relación con los demás.

Ningún dinero en el mundo vale más que una relación con otra persona. Ningún puesto importante significa nada al lado del amor de un amigo. Podemos vencer un día y quedar sin amigos, pero lo más importante es tenerlos con nosotros cada día. Eso es lo más importante: EL AMOR.

En la Biblia están escritas estas palabras:

“Si yo tuviera todo y fuese… y diese mi cuerpo… pero no tengo amor, nada valgo” (1ª Corintios, cap. 13). El amor es más importante que lo que tenemos, lo que somos y damos. Si no tenemos amor, no valemos nada.

El amor es el termómetro que mide nuestra situación espiritual: el amor a Dios, a los demás y a nosotros mismos.

Solemos hacernos muchos exámenes en cuanto a nuestros objetivos, propósitos, situación actual, relaciones, etc.… pero no hacemos exámenes sobre la cantidad de amor que hay en nuestro corazón. Y eso es lo mas importante.

Recordemos el capitulo 21 del evangelio de San Juan. Ante una situación difícil y después de que Pedro lo hubiese negado, el Señor no le pidió que hiciese grandes cosas, ni siquiera que pidiese perdón, sino que le pregunto sencillamente. ¿Me amas? Y yo hermano os pregunto ¿Me amas? Ese es el secreto, eso es lo más importante. La mejor victoria “El  amor”.

 

Toñi Perdomo


UNA MUY AMADA VISITA

El pasado domingo día 15 nos visitó nuestro querido hermano Roberto Velert. Ni que decir tiene que toda la Iglesia quedó encantada no solo por lo que el es sino por la manera que nos predicó, siempre tan bonito, profundo y con unas aplicaciones maravillosas para nuestras vidas cristianas.

Damos gracias a Dios por la manera que el se ha recuperado de la operación de corazón a la que fue intervenido no hace mucho. Pero es un ejemplo, ahí sigue al pie del cañón. Te queremos hermano. ¡Cuídate!

CENA ROMANTICA

Un buen número de matrimonios de diferentes iglesias el pasado sábado día 14 de febrero se reunían en un céntrico hotel de Sevilla para cenar juntos. Todo transcurrió de una manera maravillosa. También nuestro hermano Roberto Velert, tuvo a su cargo una muy bonita conferencia especial dedicada a la pareja.

 VINCULO

Si hermanos este el nombre de una muy bonita y bien presentada revista, dirigida por Manuel de León y, con un equipo de redacción maravilloso formado por nuestros queridos hermanos: Juan Antonio Monroy, Félix Benlliure, Mercedes Zardain, Manuel Manzano y Enrique Martorell. Ya en nuestra Iglesia tenemos los primeros ejemplares y están a disposición de todos los hermanos. El precio de cada revista será de 2 €. También puedes si lo deseas suscribirte a la dirección que te facilitarán en nuestra librería y te la enviarán directamente a tu casa. Créeme hermano merece la pena. Tiene una calidad inmejorable. Además con un contenido ameno y que trata sobre todas las cosas de, cómo su nombre indica, ser un instrumento util para la unidad de las iglesias.

 NUESTRO PASTOR

¡Como lo hecho de menos al hacer las noticias! Seguramente notareis que se me pasan muchas noticias. Claro ahora nuestro querido pastor nos las recoge porque ni aun eso puede hacer por su estado de salud. Ojalá nuestro culto de oración del Jueves próximo toda la iglesia se llenara para orar por nuestro pastor al que decimos que tanto queremos. Ahí demostraríamos ese amor. Toda la iglesia en unidad orando por el en amor. Son muchos los años que lleva a nuestro servicio. No digas que le echas de menos, demuéstralo orando a Dios por El y por el futuro de nuestra Iglesia, para que si ha de venir un nuevo pastor todos estemos a una con el y trabajemos todos junto para la gloria y honra del Señor.


¡ORACIONES ORACIONES!

Mientras este boletín siga dirigido por los que ahora lo hacen, (Porque como siempre decimos, esto no es una exclusividad nuestra, cualquier miembro que un día quiera tomarlo en sus manos lo puede hacer, tal vez pueda aportar mejores cosas) nosotros seguiremos insistiendo en el preocupante tema de las oraciones.

Nuestra iglesia cada vez ora menos, los cultos de oración son menos asistidos, y esto se empieza a notar en muchas facetas de la iglesia. No vamos a entrar en detalles, porque todo se interpreta de manera muy dispar, y nada tiene tanta importancia como la que nosotros le queramos dar. Los mismos apóstoles discutían y se ensalzaban en cuestiones que a ellos les parecían tan importantes que les enemistaba, y lo peor les impedía gozarse con su maestro. Sin embargo, Jesús, cada vez que entraba en sus conversaciones, en esas conversaciones de polémicas, nunca les daba la importancia esa que nos lleva a destrozar convicciones, ilusiones, amistades y sobre todo amor por la obra.

¿Qué tiene que ver esto con la oración? Pues mucho, porque aunque lo sepas y se te repite una y otra vez, dependiendo de lo que amemos la oración, así recibiremos bendición.

¿Qué es para ti bendición? ¿Vivir relativamente bien? Para Dios no es eso, El da cosas que son superiores a esas. El da paz interior, da sabiduría, gozo, templanza, visión espiritual, y muchas cosas mas ¿Y que podemos perder si no oramos? ¿En qué nos puede perjudicar? Ten cuidado no sea que cuando lo descubras sea demasiado tarde y ahora no tengas que orar  sino más bien rogar con las rodillas hincadas.

La iglesia, no solo la nuestra sino todas, en general incluyéndonos a nosotros mismos como creyentes tenemos unas necesidades muy importantes, y lo sabemos, pero no queremos reconocerlas. Jesús en su palabra ya nos advirtió que los últimos tiempos serian muy difíciles para la Iglesia. Muchos apostatarían, el amor de otros se enfriaría y obreros para la mies escasearían. Esto esta sucediendo, lo sabemos, pero no levantamos las manos como Moisés en el monte mientras su pueblo peleaba con Amalec. Ya ni tan solo hacemos esto, sino que no lo ayudamos como hizo Josué, pues el vió que a Moisés se le cansaban las manos y en ese momento su pueblo perdía, aquí en este punto Josué reconoce que su ayuda era indispensable para que su pueblo no perdiera la batalla.

Ya no digo que seamos como Moisés, pero si al menos como Josué. Todos apuntamos a los problemas y vemos los peligros, sin embargo son muy pocos los que son capaces como Josué de subir al monte de la oración y ayudar a los que ya están tan cansados de levantar las manos para poder seguir pidiéndole  a Dios.

PABLO SALVADOR.

Ir al principio

Volver a índice TESTIMONIO