Cabecera "Testimonio"

http://www.idcsevilla.org

DOMINGO  22 de Diciembre del 2002 - Nº 328

UNA CARTA A LOS NIÑOS DEL MUNDO

Queridos niños, a todos vosotros, habitantes de nuestra aldea de la Tierra, os envío esta carta de un anciano de pelo blanco y que piensa en vosotros. Me llamo Simeón y deseo contaros una bella historia que me sucedió mientras preparaba mi viaje a una tierra que existe más allá del Sol. No sé si dormía, soñaba o estaba despierto, pero lo que me pasó es aquello que desde niño yo había estado esperando con gran ilusión. Esperaba y retrasaba mi viaje al país del Sol, había oído de mis padres, y ellos de sus padres que el príncipe de aquel país al que yo viajaría, ese principito vendría a buscar a los niños de nuestro planeta, y sabéis que pasó. Ya eran mis últimos días y todo estaba ya preparado para mi marcha, pero una luz vino y me anunció que antes de mi partida mi pequeño príncipe y el vuestro venía a despedirme. Me lo trajeron sus padres, una familia muy humilde, yo estaba esperando esa consolación antes de marchar, y de pronto allí estaba entre los brazos de su mamá, pero dejó que yo lo tomara en los míos ¡Qué impresión, que fuerza del amor!, mis manos sintieron a aquel pequeño príncipe en manos de un pobre anciano que siempre estuvo esperando verle, y no solo le tuve en mis brazos, en el tenia a todos los niños de nuestro planeta. Le miré a su carita y vi en su piel que era oscura, como todos los niños africanos, y volví de nuevo mi mirada a su rostro y allí estaban los rostros de todos los niños americanos. Después no salía de mi asombro porque vi a los niños asiáticos, y de nuevo contemplé a los niños de Europa y también oceánicos. Sentí el cuerpo del pequeño principito estremecerse entre mis brazos y ví en sus ojos como perlas de fino cristal que caían sobre su rostro, y compungido le pregunté por qué lloraba. Su mirada sin palabras la entendí.- Ellos son mis niños, a todos ellos tomé como modelo para poder nacer y venir a visitaros a vuestra aldea, de vosotros quise aprender a ser niño para poder entrar en la casita de vuestros juegos. Quiero jugar con vosotros al dulce juego del amor. Quiero crecer en cada uno de vosotros. Quiero llegar a ser hombre a vuestro lado, y cuando esto suceda quiero que la espada que pueda heriros atraviese mi propia alma, porque solo de esta manera yo mismo un día os llevaré a mi país de soles sin noches. He venido para que los niños sean hombres y para que los hombres se conviertan en niños.

Así después devolví a aquel pequeño príncipe a sus humildes padres, que no entendieron mis dichos. Tomé mi equipaje, lo cargué en mis hombros y con mis ojos puestos en las estrellas emprendí mi camino en busca del país donde vive el príncipe de todos los niños. El también se había marchado. Pero me dejó su recuerdo y su historia. Le pregunté por su nombre y me respondió con voz de mares y ojos de estrella: "Me llamo NAVIDAD porque soy amor, vida, amistad y regalo cada amanecer” Y nazco cada día en el corazón de un niño.

Con todo mi amor a los niños del mundo; de vuestro amigo y abuelo Simeón que tuvo en sus manos a la Navidad.

EDITORIAL

UNA BUENA INICIATIVA

Se anunciaba el domingo en nuestro culto de la mañana que una de nuestras jóvenes, estudiante de periodismo, tiene el deseo de escribir un libro sobre la historia de nuestra iglesia, desde su fundación hasta nuestros días, y para ello se ha pedido a todos los miembros de la congregación que le prestemos todo el material que cada hermano posea, tanto escrito como fotográfico para ir elaborando y uniendo datos para poner nuestra historia. Esta dio comienzo en la calle Rico Cejudo, la cual fue casa de nuestro querido pastor D. José Martínez, trasladándose posteriormente a la Barriada de Juan XXIII. Fue desde aquel lugar desde donde nos trasladamos a donde estamos actualmente. Nuestra hermana Lidia Ruiz desea que entre todos podamos trabajar en este trabajo.

BODAS

El sábado 14 celebramos la boda de nuestros hermanos en Cristo: Felipe Reyes y Olivia Ortiz. La boda se realizó en el templo de la Iglesia Evangélica Renacer en Dos Hermanas. La predicación estuvo a cargo de nuestro hermano pastor en La Algaba, José Manuel Domínguez Ledesma, de donde los novios son miembros. El enlace estuvo a cargo de nuestro pastor Manuel Salvador. Fue una boda muy bonita.

También el domingo 15 por la tarde, y en nuestra iglesia, nuestros hermanos Fran y Carolina se dieron el “sí quiero” ante Dios y su iglesia. Fue una ceremonia muy especial. Fue un acto de los que no se olvidan.

Deseamos para ambos matrimonios mucha felicidad y que Dios os bendiga cada día de vuestras vidas en común.

VISITAS

Tuvimos la grata visita en nuestra iglesia de recibir a los hermanos de Ágape: Juan Varela y su esposa Mª del Mar, junto a su hijo Noel. Fue una mañana con un mensaje muy gratificante dada por este hermano. El cual nos ofreció una breve información del ministerio que juntamente con su esposa están realizando desde hace tres meses en Sevilla. El ministerio que ellos realizan se llama “De familia a familia” y el mensaje que expuso quedó grabado y está a disposición de los hermanos que lo deseen

FALLECIMIENTO

El jueves 5 en el pueblo sevillano de Pruna falleció una hermana de Ángeles Álvarez, esposa de nuestro hermano Antonio García Serrano.

También el viernes 6 fallecía en Sevilla un hermano de Antonio Rodríguez Ostos, miembro de nuestra iglesia.

A Ambos deseamos hacerles llegar nuestra simpatía y amor en Jesús, uniéndonos a su sentimiento de dolor mas sincero, y remitirles a nuestro amado Salvador quien nos consuela en todas nuestras aflicciones.

Ir al principio

  

ES NAVIDAD

El 25 de Diciembre: Se celebra el nacimiento de Cristo en un humilde pesebre. En nosotros debe nacer no sólo ese día sino a cada momento..

Si en tu corazón hay un poco más de amor, es Navidad.

Si sabes perdonar al que te ofende, es Navidad.

Si buscas a Dios de verdad, es Navidad.

Si trabajas por la justicia entre los hombres, es Navidad.

Si sabes sufrir con amor, es Navidad.

Si le das una mano al caído, es Navidad.

Navidad es, en fin, cuando practicamos cualquier obra misericordiosa, secar una lágrima, obsequiar una sonrisa, calmar un dolor, suavizar una pena, ir por la vida sembrando flores sin espinas, en una palabra:

Navidad es amor, siempre amor.

Navidad es Dios, y Dios es amor

 

Ir al principio

Volver al boletín actual